Si formáis parte de esta bonita tribu desde hace tiempo, sabéis que en este espacio somos fans de la crianza real, de esa caótica pero que tiene momentos felices. Nos encanta buscar herramientas que devuelvan la paz mental al día a día de las familias. Por eso, hoy queremos hablar de una de nuestras herramientas favoritas y un auténtico juego de cambio para los hogares con peques, se trata de las rutinas visuales.

¿Os resulta familiar estas frases «Ponte los zapatos, lávate los dientes, ¿te has lavado los dientes?, ¡que nos vamos!, ¿dónde están tus zapatos?» . Seguro que las has repetido hasta el infinito.

Hoy os contamos por qué un simple panel visual va a transformar la dinámica de vuestro hogar

Las personas adultas vivimos pegadas a la agenda o al calendario, pero los niños y niñas procesan el mundo a través de sus ojos. El tiempo para ellos es un concepto abstracto; sin embargo, ver un dibujo de un cepillado de dientes justo después del dibujo de comer hace que puedan entender a la perfección qué toca hacer de forma autónoma. Cuando las cosas encajan visualmente conseguimos que la paz mental nos llegue a todos, peques y personas adultas.

Poner en práctica esto no es solo para que la casa quede ordenada o bonita, es que de verdad funciona. Esto es todo lo que vais a notar en vuestro hogar en cuestión de días:

  • Adiós a los gritos y repetir mil veces: Ya no hace falta repetir la misma cosa diez veces. Ahora la respuesta pasa a ser: «¿Qué dice el expositor que toca hacer ahora?». Los peques miran, comprueban y en marcha.
  • Menos rabietas: Pasar de jugar a irse a la cama es duro. Pero cuando expositor visual anticipa lo que viene, su cerebro se va preparando. Sin sorpresas.
  • Mañanas y noches fluidas: Al saber exactamente qué viene después, los peques van directos al grano (bueno, con sus ritmos porque siguen siendo niños y niñas)

1. Fomenta la autonomía

Sentir que «sabe lo que tiene que hacer» sin que una persona adulta se lo esté ordenando constantemente, viendo que completan sus rutinas y que se está cuidando solito o solita les sube la autoestima hasta las nubes. ¡Se sienten súper mayores y capaces!

2. Les da seguridad

El mundo de la infancia está lleno de incertidumbres y decisiones que toman las personas adultas. Saber exactamente qué va a pasar en su día les aporta estructura, y la estructura se traduce en paz mental y emocional. Un peque que sabe lo que viene es un peque que está más tranquilo.

3. Devuelve el bienestar

Llegar al final del día habiendo gastado la energía en pelear para que se pongan el pijama es agotador. Las rutinas visuales devuelven a las personas adultas el papel de acompañantes, no de sargentos. El ambiente en casa se vuelve muchísimo más tranquilo y relajado.

Si quieres una solución completa para que tu peque pueda disfrutar de su autonomía y disponga de más seguridad. Si necesitas paz mental en tu día a día.

Te aconsejamos que te hagas con RUTINAS MI DÍA el producto que lo tiene todo en un pack:

-30 tarjetas de rutinas visual.

-1 expositor de madera con dos ranuras.

-1 corazón indicador de metacrilato rosa (método corazón)

-1 bolsita de tela para llevarte las rutinas a cualquier parte.

-1 guía para que sepas cómo poner a punto todo el pack.

Tú decides si las rutinas visuales son el complemento perfecto para tu casa o seguís preferís seguir luchando como guerreros y guerreras ante el caos matutino y nocturno.

La Tribu Encaja

especialistas en hacer divertida la cotidianidad

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